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¿Discriminan por género las pandemias? Cómo el Coronavirus muestra que es urgente tener más mujeres en cargos públicos

La crisis del coronavirus trajo cambios radicales en las vidas de todas las personas y en prácticamente todos los países del mundo. Los impactos parecen ramificarse a cada vez más áreas. La sobrecarga del sistema de salud y las consecuencias sobre la economía son solo los ejemplos más obvios de las derivaciones de la propagación del virus.

En este contexto nos preguntamos: ¿las medidas que se toman para responder a la crisis afectan a todas las personas por igual? La respuesta es “no”. Del mismo modo que el virus impacta especialmente a algunos grupos (como las personas mayores), las medidas de respuesta afectan de manera diferencial a otros. Uno de esos grupos son las mujeres.

¿Por qué las mujeres pueden verse más afectadas? Las razones son muchas, pero las más visibles que señalan las expertas y expertos son:

a. Las mujeres representan la enorme proporción de las víctimas de violencia de género, violencia ejercida en la mayor parte de los casos por sus familiares1. Las medidas de aislamiento social obligatorio, que fuerzan a las mujeres a pasar todo su tiempo sin oportunidad de salida con sus agresores, agravan la dramática situación.

b. Las mujeres están desproporcionadamente a cargo de las tareas de cuidado no remuneradas (limpiar, cuidar de niños, niñas y personas adultas mayores, etc.). A nivel global, las mujeres realizan el 76,2% del trabajo no remunerado, y dedican a eso 3,2 veces más de tiempo que los varones2. Las medidas que suspenden los servicios educativos y de cuidado potencialmente aumentan la carga que recae sobre las mujeres

c. Las mujeres tienen más probabilidad que los varones de tener empleos informales4. Para América Latina, el porcentaje promedio de trabajo informal es 49% entre mujeres, y 41% entre los hombres. Alrededor de 2/3 de las trabajadoras latinoamericanas no se encuentra protegidas por las normas laborales y no tiene acceso a prestaciones sociales, como pensiones y servicios de salud, por medio del empleo5. Dado que la economía informal va a ser fuertemente impactada por las repercusiones económicas del coronavirus, existe el riesgo de se profundice el desempleo entre las mujeres y la feminización de la pobreza6 .

En este panorama, ¿qué puede hacerse? Tomar muchísimas medidas, de corto y largo plazo, en distintas áreas de gobierno, y con diferentes niveles de complejidad. La variedad de implicancias de género de la emergencia confirma que es necesario tener un enfoque transversal. Y hay una acción muy sencilla que puede ayudar a abordar todos los problemas mencionados: aumentar la cantidad de mujeres en cargos públicos.

La representación de mujeres en puestos estratégicos de toma de decisiones es fundamental. Permite incorporar una mirada que dé cuenta de las experiencias y necesidades diferenciales de las mujeres; ayuda a combatir los estereotipos que están en el centro de la discriminación en el acceso a derechos; y da cumplimiento a compromisos constitucionales e internacionales que nuestros Estados han hecho para garantizar la igualdad sustantiva.

Pero, ¿están las mujeres suficientemente representadas en los cargos públicos? En la Provincia de Buenos Aires, la respuesta es nuevamente “no”, a pesar de haber habido avances importantes. En la Provincia, el Secretario General, el Fiscal de Estado7, el Asesor General de Gobierno8, el titular de la Agencia de Recaudación, el Defensor del Pueblo y el Contador General de la Provincia son varones, al igual que los cinco vocales del Tribunal de Cuentas. A nivel municipal, de 135 municipios, sólo 6 (un 8,1%) están encabezados por mujeres9

Actualmente, solo una de las seis personas que integran la Suprema Corte bonaerense es una mujer, y las composiciones anteriores del tribunal fueron íntegramente masculinas. En el resto del Poder Judicial también hay una subrepresentación femenina en los cargos más altos10: los juzgados están encabezados por varones en un 61% de los casos, pero en las Secretarías la proporción se invierte11. Aunque la proporción en los juzgados de primera instancia es de 41% juezas y 59% jueces, en las Cámaras de Apelación la proporción es de 77% jueces y 23% juezas12. El panorama de la Legislatura no es más alentador13

Estas tendencias pueden revertirse. Pueden revertirse pronto, y de manera sencilla. Cuando la crisis del coronavirus pase, es fundamental que nuestros aprendizajes colectivos incluyan la importancia de transversalizar la perspectiva de género en todas las políticas públicas, y contar con mujeres en los espacios de toma de decisión para eso.

María Emilia Mamberti

Referencias

1 En Argentina en 2019, la Oficina de Violencia Doméstica registró que del total de personas afectadas, el 76% eran mujeres y el 24% varones; respecto del tipo de vínculo entre agresor y víctima, en el 51% de los casos se trata de un vínculo de pareja (cónyuges, convivientes, novios/as y ex parejas) (Fuente: Oficina de Violencia Doméstica de la CSJN, Informe Estadístico 2019, (Marzo 2020), p. 9, 14, disponible en http://www.ovd.gov.ar/ovd/verMultimedia?data=3944, último acceso 27 de marzo de 2020). A nivel global, se estima que 87,000 mujeres que fueron asesinadas en 2017, más de la mitad por sus parejas o integrantes de sus familias. Ver UNODC, Global Study on Homicide 2018 (Vienna, 2018), disponible en https://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/GSH2018/GSH18_Gender-related_killing_of_women_and_girls.pdf (último acceso 27 de marzo de 2020).


2Organización internacional del Trabajo, ¿Quién cuida a los cuidadores?, https://www.ilo.org/buenosaires/noticias/WCMS_649482/lang–es/index.htm (último acceso 27 de marzo de 2020). Con datos de 2013, se estimaba que las mujeres tienen mayor participación en el trabajo doméstico no remunerado (88,9%, contra 57,9% en el caso de los hombres), dedicando en promedio 3 horas diarias más respecto del tiempo dedicado por los varones. Ver “Uso del tiempo y economía del Cuidado”, documento de trabajo n° 9 elaborado para el entonces Ministerio de Economía, disponible en https://www.economia.gob.ar/peconomica/basehome/DT_09_uso-del-tiempo_03.pdf (último acceso 27 de marzo de 2020).


3Quienes en paralelo, en muchos casos, mantienen sus trabajos remunerados mediante “teletrabajo” o de forma presencial si realizan actividades no suspendidas, como la provisión de servicios de salud o alimentación.


4En América Latina, las tasas de informalidad laboral de las mujeres son 20% superiores a las de los hombres (Ines Berniel et al, Mujeres en busca de flexibilidad: maternidad e informalidad laboral (2019) con cita de Tornarolli, et al., 2014, disponible en http://www.cedlas.econo.unlp.edu.ar/wp/en/mujeres-en-busca-de-flexibilidad-maternidad-e-informalidad-laboral/). La tasa de empleo de las mujeres es más baja (43,1%) que la de los varones (66,3%), y del total de las mujeres ocupadas, el 35% se encuentra en condiciones de informalidad (Fuente: Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Las mujeres en el mundo del trabajo, p. 10, 14, disponible en https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/informe_ctio_documentodetrabajo.pdf, último acceso 27 de marzo de 2020).


5Ver M. Marchionni, L. Gasparini, M. Edo en “Brechas de género en América Latina. Un estado de situación” CAF, Banco de Desarrollo de América Latina, 2018, p. 212 y ss. Por trabajadores informales, en este caso, se entiende aquellos que trabajan en pequeñas empresas o quienes trabajan por cuenta propia y no son profesionales.


6Ver CIDH, Informe Pobreza y Derechos Humanos, OEA/Ser.L/V/II.164 (2017), p. 315, disponible en http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/PobrezaDDHH2017.pdf (último acceso 27 de marzo de 2020).


7De los 43 Fiscales de Estado que tuvo la Provincia de Buenos Aires, ninguno fue mujer.


8Hubo sólo una asesora en toda la historia de la Provincia, según se informa en el propio sitio oficial del organismo. Ver http://www.asesoria.gba.gov.ar/informacion/asesores.php#Santiago_Perez_Teruel (último acceso 27 de marzo de 2020).


9Ver información oficial disponible en https://www.gba.gob.ar/municipios (último acceso 27 de marzo de 2020), que muestra que solo hay intendencias a cargo de mujeres en Cañuelas, Carlos Tejedor, General Arenales, Moreno, Presidente Perón, Quilmes.


10Acosta, Marina, García, Noelia y Pérez Crispiani Candela “La Clínica Jurídica desde adentro: techo de cristal en el Poder Judicial bonaerense”, en Revista de Interés Público, Año 3, No. 4, p. 23, 28., disponible en http://www.jursoc.unlp.edu.ar/images/banco_fotos/extension/REDIP4.pdf, con datos de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nacion, disponibles en: https://om.csjn.gob.ar/mapagenero/login/mostrarLogin.html


11Idem


12Idem, p.30.


13 Infocielo, La paridad sigue en deuda en la Legislatura Bonaerense: las mujeres siguen siendo menos, 6/11/2019, disponible en https://infocielo.com/nota/111751/la-paridad-sigue-en-deuda-en-la-legislatura-bonaerense-las-mujeres-siguen-siendo-menos/

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